¿QUIÉNES SOMOS?
SOMOS UN GRUPO DE DOCENTES DE LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA NORMAL SUPERIOR MARIANO OSPINA RODRÍGUEZ DE LAS ASIGNATURAS DE ESPAÑOL E INGLÉS, QUE SEMANALMENTE NOS REUNIMOS CON EL OBJETIVO DE MEJORAR LOS PROCESOS DEL IDIOMA EN NUESTRA INSTITUCIÓN, ADEMÁS LLEVAMOS A CABO DIFERENTES PROYECTOS QUE FORTALECEN EL APRENDIZAJE DEL LENGUAJE EN NUESTRA RAZÓN DE SER: LOS ESTUDIANTES.
Los docentes de este Núcleo Disciplinar son: María Victoria Delgado(Coordinadora), Gloria Inés Rendón (Secretaria), Gloria Amparo Toro, Luz Dary Granados, Yazmin Rosa García, Consuelo Valencia, Liliana Serna, Marina Álvarez, Camilo Muñoz, Edwin Rendón, Harold Moreno y Abraham Quintero.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
LECTURA TRAS LAS REJAS
martes, 25 de agosto de 2009
martes, 23 de junio de 2009
miércoles, 17 de junio de 2009
APOYO PEDAGÓGICO
1. Lea los siguientes párrafos y subraye las palabras que lleven las combinaciones pra – pre – pri – pro – pru.
En un precioso prado en la provincia de Provenza se criaban unos toros bravos. Los cuidaba un señor que se llama Prudencio. Prudencio compró comida preparada para los toros. Prudencio emprendió un viaje por todos los prados que había en todo el mundo y vio un toro blanco como la nieve que le gustó y lo compro. Lo llevó en una camioneta muy vieja al prado de Provenza y al amigo de Prudencio le pagó 100 peniques y le dijo: gracias por todo. Adiós.
2. De las palabras subrayadas en el párrafo anterior, anote solamente las que contengan las combinaciones pro y pre.
3. Relacione cada palabra con la oración que la contiene. Para esto, trace líneas que unan cada palabra con la oración respectiva, tal como lo indica el ejemplo.
Programa Estoy preparado para presentar la prueba
Siempre El que estudia progresa
Presentar Cada cual construye su propio destino
Progesa Siempre realizo las tareas que me asignan
Propio Ya tengo un programa para las vacaciones
miércoles, 6 de mayo de 2009
MITO Y LEYENDA
¿Qué es un mito?
Un mito (relato falso con sentido oculto, narración, discurso, palabra emotiva) se refiere a un relato que tiene una explicación o simbología muy profunda para una cultura en el cual se presenta una explicación divina del origen, existencia y desarrollo de una civilización.
En este contexto, puede considerarse a un mito como un tipo de creencia establecida, habitualmente a través de varias generaciones, con relación a ciertos hechos improbables y sorprendentes que, de acuerdo al mito, han sucedido en la realidad, los cuales no son posibles de ser verificados de manera objetiva. Pero incluso los hechos históricos pueden servir como mitos si son importantes para una cultura determinada.
Clases de mitos
Se distinguen varias clases de mitos:
Mitos teogónicos: Relatan el origen y la historia de los dioses. Por ejemplo, Atenea surgiendo armada de la cabeza de Zeus. A veces, en las sociedades de tipo arcaico, los dioses no son preexistentes al hombre. Por el contrario, frecuentemente los hombres pueden transformarse en cosas, en animales y en dioses. Los dioses no siempre son tratados con respeto: están muy cercanos a los hombres y pueden ser héroes o víctimas de aventuras parecidas a las de los hombres.
Mitos cosmogónicos: Intentan explicar la creación del mundo. Son los más universalmente extendidos y de los que existe mayor cantidad. A menudo, la tierra, se considera como originada de un océano primigenio. A veces, una raza de gigantes, como los titanes, desempeña una función determinante en esta creación; en este caso tales gigantes, que son semidioses, constituyen la primera población de la tierra. Por su parte, el hombre puede ser creado a partir de cualquier materia, guijarro o puñado de tierra, a partir de un animal, de una planta o de un árbol. Los dioses le enseñan a vivir sobre la tierra.
Mitos etiológicos: Explican el origen de los seres y de las cosas; intentan dar una explicación a las peculiaridades del presente. No constituyen forzosamente un conjunto coherente y a veces toman la apariencia de fábulas.
Mitos escatológicos: Son los que intentan explicar el futuro, el fin del mundo; actualmente, en nuestras sociedades aún tienen amplia audiencia. Estos mitos comprenden dos clases principales: los del fin del mundo por el agua, o por el fuego. A menudo tienen un origen astrológico. La inminencia del fin se anuncia por una mayor frecuencia de eclipses, terremotos, y toda clase de catástrofes naturales inexplicables, y que aterrorizan a los humanos.
Mitos morales: Aparecen en casi todas las sociedades: lucha del bien y del mal, ángeles y demonio, etc. En definitiva, los inventos y las técnicas particularmente importantes para un grupo social dado se hallan sacralizadas en un mito. Los ritos periódicos contribuyen a asegurar su perennidad y constituyen de esta forma una especie de seguro para los hombres. Las fiestas a que dan lugar son para los hombres ocasión de comunicarse con las fuerzas sobrenaturales y de asegurarse su benevolencia.
¿Qué es una leyenda?
Una leyenda es una narración oral o escrita, en prosa o verso, de apariencia más o menos histórica, con una mayor o menor proporción de elementos imaginativos.
Pueden ser religiosas, profanas o mixtas, según el tema del cual traten. Las leyendas también pueden ser populares (de formación más o menos espontánea o inconsciente), eruditas o fruto de una combinación de elementos de ambos orígenes. Pueden haber sido inicialmente eruditas y haber conseguido, después, una gran popularidad.
Sin importar la extensión que tenga -aunque por lo general es corta- el rasgo que la define es su tema. La leyenda siempre es un relato que pretende explicar un fenómeno natural -como las tempestades, los lagos, los terremotos-, contando una historia fantástica. Como ejemplo, la leyenda de la Laguna del Inca, de intenso color verde, dice que en el fondo de sus aguas está enterrado el cuerpo de una princesa inca, cuyos ojos eran de ese color, quien murió el día en que acababa de casarse.
Su dolido esposo no quiso enterrarla, sino dejarla allí, y cuando lo hubo hecho, las aguas transparentes se tornaron del color que conservan hasta hoy. Como en toda leyenda, esto pasó hace muchísimo tiempo, y la narración fue pasando de boca en boca, de generación en generación, hasta que alguien acertó a escribirla. Por esto decimos que las leyendas se originan en forma oral u escritas.
Un mito (relato falso con sentido oculto, narración, discurso, palabra emotiva) se refiere a un relato que tiene una explicación o simbología muy profunda para una cultura en el cual se presenta una explicación divina del origen, existencia y desarrollo de una civilización.
En este contexto, puede considerarse a un mito como un tipo de creencia establecida, habitualmente a través de varias generaciones, con relación a ciertos hechos improbables y sorprendentes que, de acuerdo al mito, han sucedido en la realidad, los cuales no son posibles de ser verificados de manera objetiva. Pero incluso los hechos históricos pueden servir como mitos si son importantes para una cultura determinada.
Clases de mitos
Se distinguen varias clases de mitos:
Mitos teogónicos: Relatan el origen y la historia de los dioses. Por ejemplo, Atenea surgiendo armada de la cabeza de Zeus. A veces, en las sociedades de tipo arcaico, los dioses no son preexistentes al hombre. Por el contrario, frecuentemente los hombres pueden transformarse en cosas, en animales y en dioses. Los dioses no siempre son tratados con respeto: están muy cercanos a los hombres y pueden ser héroes o víctimas de aventuras parecidas a las de los hombres.
Mitos cosmogónicos: Intentan explicar la creación del mundo. Son los más universalmente extendidos y de los que existe mayor cantidad. A menudo, la tierra, se considera como originada de un océano primigenio. A veces, una raza de gigantes, como los titanes, desempeña una función determinante en esta creación; en este caso tales gigantes, que son semidioses, constituyen la primera población de la tierra. Por su parte, el hombre puede ser creado a partir de cualquier materia, guijarro o puñado de tierra, a partir de un animal, de una planta o de un árbol. Los dioses le enseñan a vivir sobre la tierra.
Mitos etiológicos: Explican el origen de los seres y de las cosas; intentan dar una explicación a las peculiaridades del presente. No constituyen forzosamente un conjunto coherente y a veces toman la apariencia de fábulas.
Mitos escatológicos: Son los que intentan explicar el futuro, el fin del mundo; actualmente, en nuestras sociedades aún tienen amplia audiencia. Estos mitos comprenden dos clases principales: los del fin del mundo por el agua, o por el fuego. A menudo tienen un origen astrológico. La inminencia del fin se anuncia por una mayor frecuencia de eclipses, terremotos, y toda clase de catástrofes naturales inexplicables, y que aterrorizan a los humanos.
Mitos morales: Aparecen en casi todas las sociedades: lucha del bien y del mal, ángeles y demonio, etc. En definitiva, los inventos y las técnicas particularmente importantes para un grupo social dado se hallan sacralizadas en un mito. Los ritos periódicos contribuyen a asegurar su perennidad y constituyen de esta forma una especie de seguro para los hombres. Las fiestas a que dan lugar son para los hombres ocasión de comunicarse con las fuerzas sobrenaturales y de asegurarse su benevolencia.
¿Qué es una leyenda?
Una leyenda es una narración oral o escrita, en prosa o verso, de apariencia más o menos histórica, con una mayor o menor proporción de elementos imaginativos.
Pueden ser religiosas, profanas o mixtas, según el tema del cual traten. Las leyendas también pueden ser populares (de formación más o menos espontánea o inconsciente), eruditas o fruto de una combinación de elementos de ambos orígenes. Pueden haber sido inicialmente eruditas y haber conseguido, después, una gran popularidad.
Sin importar la extensión que tenga -aunque por lo general es corta- el rasgo que la define es su tema. La leyenda siempre es un relato que pretende explicar un fenómeno natural -como las tempestades, los lagos, los terremotos-, contando una historia fantástica. Como ejemplo, la leyenda de la Laguna del Inca, de intenso color verde, dice que en el fondo de sus aguas está enterrado el cuerpo de una princesa inca, cuyos ojos eran de ese color, quien murió el día en que acababa de casarse.
Su dolido esposo no quiso enterrarla, sino dejarla allí, y cuando lo hubo hecho, las aguas transparentes se tornaron del color que conservan hasta hoy. Como en toda leyenda, esto pasó hace muchísimo tiempo, y la narración fue pasando de boca en boca, de generación en generación, hasta que alguien acertó a escribirla. Por esto decimos que las leyendas se originan en forma oral u escritas.
martes, 31 de marzo de 2009
EL CLUB DE LECTORES

BUSCAMOS DESCANSO...HASTA EN LOS LIBROS
Por Abraham Quintero
Lic. Español y Literatura
Y, ¿qué hacer cuando llega el ansiado sonido a nuestros oídos? Lo primero es darle gracias a esa mano amiga que fuertemente haló la cuerda e hizo que la campana sonara. Después… no sé hay tanto para hacer en tampoco tiempo ¡30 minutos!. José irá a la tienda, Aleja irá al baño, pues el o la profe no la dejó salir, JuanCa pedirá permiso para sacar una fotocopia que había que traer para la clase, Luis se sentará a comer esa mediamañana que con tanto amor y sueño le preparó su mama, Carolina se encontrará con las amigas de 10º para conversar sobre la rumba del domingo, Andrés aprovechará para preguntarle algo al profe y se dirigirá a la sala donde sabe que lo encontrará; así escuche la voz ¡no se permiten estudiantes en la sala!; y lo más seguro es que Pipe se siente solito en un rincón a analizar todo lo que pase a su alrededor, pues es de esas personas que no encuentran mucho para hacer en el descanso pedagógico; a pero eso sí, Andrés David, Jesmar, Luisa, Víctor, Jonathan, Camilo, Alex, Laura, Juan Pablo y Miguel ya saben donde se van a encontrar y tienen muy claro el objetivo de su descanso: LA BIBLIOTECA.
Ya allí, este grupo selecto de chicos lectores, también conocidos como “Los ratoncitos empedernidos” empiezan a recrearse con las historias que encierran sus amigos de todas las horas. Andrés pide al Profe que le ayude a encontrar “Las Brujas” de Roald Dahl, Víctor coge “La maravillosa medicina de jorge” también de Roald Dahl, Jesmar decide leer “El coronel no tiene quien le escriba” de Gabriel García Márquez, Luisa prefiere divertirse con los poemas de Jairo Aníbal Niño, por eso lee “La Alegría de Querer”, Juan Pablo, está como enamorado y pide que le busquen algo de poesía, el profe le encuentra al poeta del “amor”, Pablo Neruda y le recomienda “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”; pero Jonathan, Camilo, Alex, Laura y Miguel quieren divertirse escuchando leer al profe que los acompaña en el descanso.
El profe los manda a sentar y les pregunta cuál es el tipo de lectura que quieren escuchar, como aceptan cualquier género, decide leerles el texto “Cuentos para jugar” de Gianni Rodari. Con sus ojos lelos en el profe y su imaginación por las nubes, ellos están descansando de dos horas de clase y se están recreando con la lectura.
Jonathan quiere leer y el profe asiente, pues su voz se desgasta y que mejor oportunidad para descansar. Uno a uno se van turnando la lectura y se escuchan tonos variados en ella, lo que hace más dinámico este momento.
De pronto Andrés David, que esta en otra de las mesas, pregunta –profe ¿qué significa la palabra ávido?- el profesor le recomienda deducir el significado de acuerdo con el contexto y el lector termina relacionando la palabra, con las ganas de comer, en este caso.
Ahora, el sonido que antes era motivo de alegría y alborozo, es repulsivo y generador de sentimientos encontrados, pues los chicos de la biblioteca, al igual que los demás ajenos a este lugar, quisieran seguir descansando y compartiendo sus vidas e historias cotidianas.
La voz de convivencia les sugiere dirigirse a sus aulas y las palabras quedaron suspendidas en el aire esperando a que llegue otro momento sonoro que los invite a atraparlas; pues en “El templo de los libros” quedaron personajes suspendidos en el tiempo y deseosos de saber cual será su final, y en los corredores y patios de “El templo de la pedagogía” quedaron historias inconclusas, bromas sin realizar, “necesidades” por hacer, un abrazo por regalar y una palabra para animar este lunes, que bien hacen los chicos en llamar Lunpereza.
Por Abraham Quintero
Lic. Español y Literatura
Y, ¿qué hacer cuando llega el ansiado sonido a nuestros oídos? Lo primero es darle gracias a esa mano amiga que fuertemente haló la cuerda e hizo que la campana sonara. Después… no sé hay tanto para hacer en tampoco tiempo ¡30 minutos!. José irá a la tienda, Aleja irá al baño, pues el o la profe no la dejó salir, JuanCa pedirá permiso para sacar una fotocopia que había que traer para la clase, Luis se sentará a comer esa mediamañana que con tanto amor y sueño le preparó su mama, Carolina se encontrará con las amigas de 10º para conversar sobre la rumba del domingo, Andrés aprovechará para preguntarle algo al profe y se dirigirá a la sala donde sabe que lo encontrará; así escuche la voz ¡no se permiten estudiantes en la sala!; y lo más seguro es que Pipe se siente solito en un rincón a analizar todo lo que pase a su alrededor, pues es de esas personas que no encuentran mucho para hacer en el descanso pedagógico; a pero eso sí, Andrés David, Jesmar, Luisa, Víctor, Jonathan, Camilo, Alex, Laura, Juan Pablo y Miguel ya saben donde se van a encontrar y tienen muy claro el objetivo de su descanso: LA BIBLIOTECA.
Ya allí, este grupo selecto de chicos lectores, también conocidos como “Los ratoncitos empedernidos” empiezan a recrearse con las historias que encierran sus amigos de todas las horas. Andrés pide al Profe que le ayude a encontrar “Las Brujas” de Roald Dahl, Víctor coge “La maravillosa medicina de jorge” también de Roald Dahl, Jesmar decide leer “El coronel no tiene quien le escriba” de Gabriel García Márquez, Luisa prefiere divertirse con los poemas de Jairo Aníbal Niño, por eso lee “La Alegría de Querer”, Juan Pablo, está como enamorado y pide que le busquen algo de poesía, el profe le encuentra al poeta del “amor”, Pablo Neruda y le recomienda “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”; pero Jonathan, Camilo, Alex, Laura y Miguel quieren divertirse escuchando leer al profe que los acompaña en el descanso.
El profe los manda a sentar y les pregunta cuál es el tipo de lectura que quieren escuchar, como aceptan cualquier género, decide leerles el texto “Cuentos para jugar” de Gianni Rodari. Con sus ojos lelos en el profe y su imaginación por las nubes, ellos están descansando de dos horas de clase y se están recreando con la lectura.
Jonathan quiere leer y el profe asiente, pues su voz se desgasta y que mejor oportunidad para descansar. Uno a uno se van turnando la lectura y se escuchan tonos variados en ella, lo que hace más dinámico este momento.
De pronto Andrés David, que esta en otra de las mesas, pregunta –profe ¿qué significa la palabra ávido?- el profesor le recomienda deducir el significado de acuerdo con el contexto y el lector termina relacionando la palabra, con las ganas de comer, en este caso.
Ahora, el sonido que antes era motivo de alegría y alborozo, es repulsivo y generador de sentimientos encontrados, pues los chicos de la biblioteca, al igual que los demás ajenos a este lugar, quisieran seguir descansando y compartiendo sus vidas e historias cotidianas.
La voz de convivencia les sugiere dirigirse a sus aulas y las palabras quedaron suspendidas en el aire esperando a que llegue otro momento sonoro que los invite a atraparlas; pues en “El templo de los libros” quedaron personajes suspendidos en el tiempo y deseosos de saber cual será su final, y en los corredores y patios de “El templo de la pedagogía” quedaron historias inconclusas, bromas sin realizar, “necesidades” por hacer, un abrazo por regalar y una palabra para animar este lunes, que bien hacen los chicos en llamar Lunpereza.
martes, 17 de marzo de 2009
LA LECTURA
Yo, ¿leo?
Es bien sabido por todos que leer y comprender lo que se lee es una herramienta fundamental para la vida. Actualmente todas las acciones realizadas por instituciones o asociaciones civiles relacionadas con el fomento y la animación a la lectura actúan bajo esa premisa, y por ello pretenden lograr que las personas (niños, jóvenes y adultos) conciban y experimenten el acto de leer como parte fundamental de la vida que hace posible aprender, informarse, divertirse, imaginar, etcétera.
.....Las investigaciones educativas realizadas en tiempos recientes conciben la lectura, principalmente académica, como una práctica cultural que consiste, sobre todo, en interrogar activamente un texto para construir su significado con base en las experiencias y conocimientos previos que el lector tiene sobre el contenido desarrollado y sobre el mundo en que habita. Asimismo reconocen que leer es también comunicarse, entablar un diálogo con un autor, su tiempo, su contexto y sus ideas. La lectura es una acción comunicativa
.....De acuerdo con lo anterior, toda lectura es una búsqueda de significado, de darle sentido a un conjunto de signos (en una hoja de papel, en una pantalla o en una piedra) organizados en un texto. Podríamos pensar —y de hecho se ha pensado durante mucho tiempo— que el lector registra en su mente la información contenida en el texto conforme va leyendo, extrae el significado de cada palabra, lo hilvana con el de la palabra anterior y con el de la que sigue hasta articular un significado general. Sin embargo, actualmente se sabe que el acto de leer involucra una interrelación dinámica y compleja entre el lector, el texto y el contexto de la lectura.
.....En el ámbito educativo es prioridad enseñar a los estudiantes para que sean conscientes de que en el acto de la lectura inciden también el contexto y los propósitos del lector; en este sentido, un mismo texto —por ejemplo, histórico— se lee de una manera diferente si el propósito es recuperar una fecha olvidada, investigar sobre un periodo determinado o analizar las metáforas utilizadas por el historiador.
.....Son muy variadas las intenciones que orientan la lectura así como los propósitos que nos llevan a leer; de hecho son tantas como lectores. Leemos para algo y por algo: leemos con la intención de aprender, informarnos, distraernos, ocupar el tiempo libre, abstraernos, disfrutar, lo hacemos para reforzar creencias, sustentar puntos de vista, obtener diferentes perspectivas con respecto a algo, en fin: se puede leer por cualquier motivo.
.....Cuando el propósito es la construcción de conocimientos, se dice que existen cuatro momentos de aprendizaje relacionados con el lenguaje escrito y, por tanto, con la lectura y la escritura (actos que no pueden trabajarse de manera desarticulada: una siempre necesita de las otras): Exploraciòn, Interpretaciòn, producciòn y anàlisis
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